Hemos dejando casi sin lugar a las prótesis removibles con ganchos, que son tan antiestéticas y dañan a los dientes que brindan apoyo, y mostrando obsoletos los viejos puentes en donde para reponer una pieza dentaria perdida, era necesario desgastar ambas piezas vecinas para lograr anclaje de la estructura que conformaba tanto el diente perdido como los dos desgastados.
Esta especialidad, en implantes dentales, entrega un abanico de opciones de acuerdo al caso clínico que presente el paciente, se comienza fijando un pequeño elemento de titanio en el maxilar y sobre este se puede colocar un poste o muñón para realizar coronas fijas o bien modernos sistemas de broches mediante los cuales buscamos retención de prótesis removibles (ver casos).
El tratamiento de implantes dentales es verdaderamente sencillo y consta de una primera etapa quirúrgica donde se coloca la infraestructura (implantes), y una segunda etapa protética, etapa en la que se realizan las estructuras que reemplazan los dientes perdidos.
Para realizar este tratamiento, se evalúa al paciente en forma general y local, la primera se realiza mediante estudios de sangre y orina de rutina, mientras que para la segunda se solicita una tomografía computada digital en donde se evalúa si la calidad y cantidad del hueso maxilar es suficiente para llevar acabo el tratamiento, de no existir volumen óseo suficiente se realiza a priori rellenos óseos que permitirán en un futuro cercano realizar el tratamiento implantológico. |